El Caldero de la Bruja

En este caldero echaré un poco de fantasía, un poco de ci-fi, y un mucho de todo aquéllo que me gusta.

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9.5.06

Mitos y Falsedades sobre Espadas y Armaduras (II)

Ala, continuamos con el artículo de Oscar Torres.

LA ABUNDANCIA DE LAS ESPADAS EN LAS BATALLAS
Se cree que en las batallas del medioevo abundaban las espadas, y es cosa común ver en las películas que los ejércitos medievales están formados sobre todo por infantes con espadas, aunque éstos sean una tribu o clan de desharrapados pueblerinos reclutados en última instancia. Esto es también falso. Como todos sabemos, ningún arma ha alcanzado el simbolismo y romanticismo de la espada; La espada es un arma, pero también un símbolo; La espada representaba el honor, la rectitud en el combate, el simbolismo del poder y otras cualidades caballerescas precisamente porque los que siempre solían portar espadas eran los adinerados caballeros. Las espadas son sin duda las más difíciles de construir de todas las armas blancas, y los espaderos expertos siempre han sido tenidos en la más alta estima, considerándose su arte como algo secreto, complicado y casi esotérico, que es transmitido de padres a hijos como el más valioso de los tesoros. Todo esto evidentemente era por algo, y es precisamente porque forjar una buena espada es algo tremendamente complicado, y el resultado tenía que ser muy caro por fuerza. Sólo los caballeros o guerreros con cierto poder adquisitivo, o bien los soldados pertenecientes a un ejército profesional y no de levas, podían permitirse tener una espada, a menos que la hubiesen rapiñado del cadáver de algún soldado enemigo, y éstas no eran ni mucho menos las armas predominantes en una batalla. Las hachas, las lanzas, las mazas y garrotes, martillos y segurones, las alabardas y picas eran mucho más abundantes, funcionaban igual de bien e incluso mejor para abatir a un hombre y eran mucho más baratas y fáciles de fabricar que las espadas, y accesibles para el hombre llano. La espada era la más valiosa posesión de su dueño precisamente por lo caras que eran, no por lo bonitas.

LAS ESPADAS-JOYA
Este mito está relacionado con el anterior. Las denominadas espadas-joya eran unas armas magníficas que estaban adornadas con metales preciosos, pedrería, incrustaciones, grabados, pavonados y ocres al fuego, damasquinados y otras maravillas que las hacían ser prácticamente tesoros. Existe la idea de que sus dueños se servían de ellas para combatir en la guerra, pues sus cualidades superiores las hacían más efectivas en la batalla, pero esto tampoco es cierto. En primer lugar, a nadie se le ocurriría fastidiar el tesoro de la familia empleándolo para combatir y echando a perder así gran parte de su valor intrínseco, y en segundo lugar estas espadas eran "mírame y no me toques". Solían ser encargos particulares o premios concedidos por algún monarca, noble o autoridad religiosa, y su valor como armas era nulo, pues se fabricaban poniendo atención en la riqueza y exquisitez de sus adornos, que requerían un tiempo y coste de fabricación muy superior al de una espada de guerra, y sus propiedades como arma se descuidaban. Estas espadas sólo iban a ser usadas para ceremonias, desfiles o como símbolo de poder y posición, y por tanto su peso, dimensiones y equilibrado no tenían por qué ser los correctos. Las guardias y empuñaduras resultaban incómodas, y llagarían rápidamente las manos de cualquiera que pretendiera usarlas, y en resumen, no servían para nada más que para exponerlas o atesorarlas y a nadie se le vio en una batalla portando una espada semejante.

LAS ACANALADURAS MORTALES
Este caso es particularmente sangrante porque afecta aún hoy día a la legislación de algunos países , como el nuestro. La leyenda dice que si la hoja de un cuchillo o una espada está dotada de una acanaladura o una perforación, es capaz de matar casi instantáneamente a una persona al introducir aire en la herida produciendo así una embolia gaseosa. La otra teoría que se oye es que las acanaladuras, al entrar en la carne, "hacen el vacío", matando también en dos segundos al infeliz que sufra la puñalada. Curiosamente éste efecto es totalmente opuesto al primero, y no se me ocurre porqué el "hacer el vacío" en una herida debería matar a alguien tan rápido. Se dice que es por que la acanaladura hace salir afuera la sangre de la víctima, estando esta creencia tan arraigada que en muchos lugares oiremos que las llaman "blood grooves" o canales de la sangre.En primer lugar, y sin pretender ser ningún experto en las leyes de la física o la medicina, creo que una simple acanaladura no posee ese asombroso poder de lograr el vacío. Y en segundo lugar, me pregunto como puede llegar a pensarse que una acanaladura provocará la muerte de alguien que sufra una herida de arma blanca, por más aire que le meta en la herida. Si una persona sufre un apuñalamiento con una hoja metálica, me inclino a creer que puede morir por destrucción de órganos vitales, pérdida de sangre, shock traumático, daños en el sistema nervioso o Sepsis, es decir, infección de la herida tanto por agentes externos como por los propios fluidos corporales que se ven expulsados de sus órganos perforados o cortados. Puedo asegurar que todos estos nefastos síntomas los puede provocar cualquier hoja afilada sin necesidad de perforaciones ni acanaladuras, y creo que la existencia de éstas no asegura o acelera la muerte de alguien que resulte herido por ellas.Las acanaladuras en las hojas de un arma blanca nunca ha tenido otra función que la de aligerar la hoja sin restarle resistencia ni flexibilidad, como no sea la de adornar o si acaso poder ocultar alguna grieta o defecto superficial que pudiera tener la hoja y que haría imposible de vender de detectarse.

3 comentarios:

Blogger akurion ha dicho...

la acanaladura no servira tambien para facilitar el deslizamiento de la hoja al entrar y salir de un cuerpo?

jueves, mayo 11, 2006 1:54:00 a. m.  
Blogger Mazeekeen ha dicho...

No, no influye en nada para eso (la carne va completamente pegada a la hoja durante el corte, además, es un poco estúpido hacer algo para entrar y salir fácilmente en medio de la hoja, y no en la zona de corte :P).

jueves, mayo 11, 2006 2:35:00 a. m.  
Blogger Mazeekeen ha dicho...

Se me olvidaba, las acanaladuras se hacían para sacar peso al arma, hacerla más ligera y manejable. Ten en cuenta que en muchas armas, ni siquiera llegaba a la zona de la punta, en algunas simplemente se hacía hasta media hoja.

jueves, mayo 11, 2006 12:31:00 p. m.  

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